Pasar al contenido principal

Buscar en ICS Girona

servei de cirurgia pediàtrica

El nuevo protocolo busca reducir la ansiedad de los niños y de sus familias cuando se tienen que someter a una intervención quirúrgica programada

La iniciativa cuenta con la colaboración de los Pallapupas, que también pueden acceder en la sala de operaciones para favorecer el proceso hasta la inducción anestésica

El nuevo circuito refuerza el compromiso del Trueta con una atención asistencial centrada en la persona y el bienestar de los familiares

 

El Hospital Universitari de Girona Dr. Josep Trueta ha implementado este mes de marzo un nuevo protocolo que permite acompañar a los pacientes pediátricos hasta el quirófano. Con esta iniciativa, los niños que tienen que ser intervenidos pueden estar acompañados de uno de los progenitores hasta el momento en que se duermen por efecto de la anestesia. La medida responde a estudios que indican que hasta el 60% de los niños y niñas experimentan ansiedad preoperatoria, y quiere minimizar este impacto emocional ofreciendo un contexto más seguro y tranquilo.

Además, el protocolo cuenta con la colaboración de Pallapupas, que refuerzan esta compañía en la sala de operaciones con actividades lúdicas y técnicas de distracción para reducir el estrés del niño, siempre respetando los protocolos de higiene y seguridad quirúrgica.

 

Un modelo más próximo y amable

El nuevo protocolo amplía las opciones para acompañar al menor que hasta ahora llegaban hasta la puerta de acceso del Área Quirúrgica. De ahora en adelante, un progenitor podrá acceder hasta el mismo quirófano en todas las cirugías pediátricas programadas de lunes a viernes para niños de hasta 14 años.

Los miércoles y viernes, el circuito permite incorporar, con consentimiento previo de la familia, la participación de Pallapupas, que es la primera ONG de Europa acreditada para acompañar pacientes hasta el quirófano. La entidad acumula una dilatada trayectoria de colaboración con el personal sanitario para mejorar el estado emocional de pacientes y profesionales a través del humor en el ámbito hospitalario.

Esta compañía se realiza bajo criterios estrictos de seguridad y coordinación. Antes de bajar al Área Quirúrgica, el paciente y la familia reciben una explicación detallada del procedimiento por parte del equipo asistencial responsable. Cuando el quirófano está preparado, el celador traslada el niño o niña hasta el pasillo quirúrgico, punto a partir del cual ahora uno de los progenitores también puede acceder, ya vestido con ropa quirúrgica. Este progenitor puede permanecer dentro del quirófano con el niño hasta el momento de la inducción anestésica, siguiendo siempre las indicaciones del equipo y evitando interferir en la actividad asistencial.

Cuando el niño logra un nivel óptimo de sedación, el progenitor sale acompañado de personal sanitario para sacarse la ropa quirúrgica y acceder a la sala de espera. Una vez finalizada la intervención, la madre, el padre o el acompañante puede estar presente a la Unidad de Recuperación postanestésica (ZARPA) para favorecer un despiertamente más tranquilo de su hijo o hija.

Los días en que hay presencia de Pallapupas, sus componentes llevan a cabo la preparación emocional previa, con actividades de juego y distracción adaptadas en la edad del niño, cosa que contribuye a reducir el estrés y a facilitarle una entrada más tranquila al quirófano.

La implementación de este protocolo ha estado posible gracias a la coordinación de los equipos de enfermería de pediatría, cirugía mayor ambulatoria (CMA) y quirófano; cirugía pediátrica; anestesia; profesionales técnicos de curas auxiliares de enfermería (TCAI); celadores y payasos hospitalarios de Pallapupas. Esta colaboración se realiza de manera segura, estructurada y adaptada a cada paciente.

 

Compromiso con una atención centrada en la persona

Con este nuevo protocolo, el Hospital Trueta refuerza su compromiso para ofrecer una atención sanitaria centrada en la persona, en este caso enfocada a la asistencia pediátrica. La iniciativa contribuye a reducir el miedo, la ansiedad y el estrés en el proceso quirúrgico, y consolida la apuesta del centro por una atención centrada en la persona y en el bienestar de las familias.

Se trata del primer centro hospitalario público de fuera de la demarcación de Barcelona que pone en práctica un programa de cirugía robótica en niños y niñas

De entrada, el programa se dirige a pacientes pediátricos con patologías quirúrgicas complejas y malformaciones congénitas

Entre las ventajas que ofrece la cirugía robótica destaca porque es menos invasiva, favorece la precisión quirúrgica y propicia una recuperación más rápida del paciente

 

El Hospital Universitari de Girona Doctor Josep Trueta ha ampliado la cartera de servicios quirúrgicos con la incorporación de la cirugía robótica para los pacientes pediátricos. En este sentido, en el mes de julio se logró el hito con la primera intervención quirúrgica para resolver una malformación congénita en la unión entre el riñón y el uréter (estenosis pelviureteral) de un niño de ocho años. Así pues, el Trueta se convierte en el primer centro sanitario público catalán de fuera de la demarcación de Barcelona que dispone de un programa de cirugía robótica centrado en la edad pediátrica, con el objetivo de mantener una actividad regular en esta especialidad y ampliar el servicio progresivamente a más patologías quirúrgicas de la infancia.

La intervención, llevada a cabo por el Servicio de Cirugía Pediátrica del Trueta, es el primer paso para facilitar que la población pediátrica de la demarcación de Girona se beneficie de las ventajas de la cirugía robótica. «Significa un salto de calidad importante que refleja la capacidad del centro de ofrecer una cartera de servicios amplia y con intervenciones de elevada complejidad en el territorio», destaca el coordinador y jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica, el Dr. Enrique Bordón Cabrera.

El Dr. Bordón Cabrera también remarca las ventajas de la tecnología robótica comparada con la cirugía convencional: «Es menos invasiva, hecho que propicia una recuperación más rápida de los pacientes. Esto también implica una menor necesidad de analgesia postoperatoria y facilita una alta hospitalaria más precoz».

Al Servicio se estima que este primer año se podrán hacer entre ocho y diez intervenciones robóticas pediátricas, dirigidas en muchos casos a corregir malformaciones congénitas. Precisamente, la primera de estas operaciones fue de un niño de ocho años diagnosticado de una estenosis pelviureteral, una patología que puede causar dolor lumbar, infecciones de orina, deterioro de la función renal y, finalmente, pérdida de la función. Para solucionar esta malformación y las consecuencias que se derivan, se le hizo una pieloplàstia, que consiste en la resección de la obstrucción y la reconstrucción de la unión entre la pelvis renal y el uréter para restituir el flujo de orina fisiológico.

La intervención se lleva a cabo con un robot quirúrgico que ofrece al cirujano una visión tridimensional y mucho más extensa del campo operatorio, hecho que aumenta notablemente la precisión y el acceso a campos anatómicos complicados.

Con este sistema, el cirujano o la cirujana no opera directamente el paciente, sino que lo interviene a distancia, sentado ante una consola desde donde manipula unas pinzas conectadas electrónicamente con los cuatro brazos del robot.

Otro cirujano pediátrico colabora en la cirugía junto al paciente, controlando directamente del campo quirúrgico. El sistema también dispone de una torre que recibe y procesa las imágenes en alta definición, y las transmite a través de un monitor al cirujano de campo y en tecnología 3D a la consola.

Junto con los especialistas en Cirugía Pediátrica, trabajan al quirófano y a la planta de pediatría facultativos otras especialidades, como por ejemplo anestesiólogos, profesionales de enfermería, técnicos auxiliares y personal administrativo.

La introducción de la cirugía robótica pediátrica en el Trueta ha sido precedida por un intenso programa formativo que ha permitido al Servicio de Cirugía Pediátrica de obtener la certificación que acredita los facultativos para hacer este tipo de intervenciones. A partir de ahora, el objetivo es ampliar progresivamente la cartera asistencial de cirugías con esta tecnología.

 

Siete años de cirugía robótica en el Trueta

El Hospital Trueta introdujo la cirugía robótica en abril de 2018, inicialmente con tres especialidades quirúrgicas: urología, cirugía general y del aparato digestivo y ginecología y obstetricia. Pocos meses después se añadió el Servicio de Otorrinolaringología, con procedimientos de cirugía *transoral para extirpar tumores de cuello.

Durante los primero 12 meses ya se registraron 138 intervenciones, una cifra que ha ido creciendo sustancialmente. De hecho, entre el 2018 y el junio del 2025, se han practicado cerca de 2.200 cirugías robóticas en el Trueta.

Esta progresión se vio impulsada con la adquisición, en 2023, de un segundo sistema de cirugía robótica, que permitió de aumentar la actividad e incorporar nuevas especialidades y procedimientos quirúrgicos. Una evolución que ha continuado este 2025 a cargo del Servicio de Cirugía Pediátrica.

 

FOTOS: Intervención realizada por el Servicio de Cirugía Pediátrica del Trueta utilizando el robot quirúrgico. En este caso, la operación estuvo vinculada a una malformación congénita en la unión entre el riñón y el uréter.