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Diagnòstic precoç

Diagnòstic precoç

Un estudio en los hospitales Trueta y Santa Caterina demuestra que la criba de hepatitis B y C a Urgencias permite detectar infecciones no diagnosticadas previamente

El artículo se ha publicado en la prestigiosa revista Infectious Diseases of Poverty y evidencia que la integración automática del cribado en los circuitos asistenciales multiplica por ocho la cobertura y facilita el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento.

Los hospitales Trueta y Santa Caterina han realizado un cribado en los Servicios de Urgencias a 2.000 personas

Un estudio realizado en los hospitales Trueta y Santa Caterina, publicado recientemente en la prestigiosa revista científica Infectious Diseases of Poverty, demuestra que el cribado oportunista de las hepatitis víricas B y C en los servicios de Urgencias permite diagnosticar muchas infecciones que no se habían podido detectar previamente.

La investigación evidencia también que la incorporación automática de este cribado en los circuitos asistenciales multiplica por ocho la cobertura y facilita el diagnóstico precoz y el acceso al tratamiento, reforzando el papel de los servicios de Urgencias en el objetivo de eliminar estas infecciones como problema de salud pública para el año 2030.

El estudio se basa en el cribado realizado entre octubre de 2023 y enero de 2024 en los servicios de Urgencias del Hospital Universitari de Girona Dr. Josep Trueta y del Hospital Santa Caterina. En total, se cribó a 2.000 personas adultas que, por motivos asistenciales, requerían un análisis de sangre.

 

La importancia del diagnóstico precoz

Entre un 40 y un 70 % de las personas que padecen este tipo de enfermedades hepáticas lo desconoce, ya que los síntomas y efectos no se perciben hasta que la enfermedad se encuentra en una fase avanzada y ya ha provocado daños hepáticos que pueden derivar en hepatitis crónica, cirrosis o cáncer.

La prueba, incorporada a las analíticas con el consentimiento del paciente, diagnostica casos positivos entre la población general que desconoce ser portadora de hepatitis. Se complementa así la búsqueda activa de diagnósticos en población con mayores factores de riesgo, como pueden ser las personas drogodependientes (infección por compartir jeringuillas), aquellas que practican sexo sin protección o colectivos migrantes procedentes de países con una alta prevalencia, entre otros.

El objetivo del estudio —elaborado por Javier Pamplona, digestólogo del Hospital Santa Caterina; Carme López, jefa del Servicio del Aparato Digestivo del Hospital Trueta y del Santa Caterina; y Robert Carreras, investigador del Grupo de Enfermedades Digestivas y Microbiota del Institut d’Investigació Biomèdica de Girona (IDIBGI)— ha sido realizar una búsqueda activa para aflorar la detección de casos. En él han participado los servicios de urgencias, profesionales del Servicio del Aparato Digestivo, del laboratorio clínico territorial y del IDIBGI. Muchas personas que forman parte de colectivos vulnerables no suelen acudir a los centros de atención primaria, pero sí a los servicios de urgencias, de modo que es aquí donde se puede detectar el virus e iniciar el tratamiento.

La hepatitis C tiene en España una prevalencia de infección activa del 0,22 % en la población, y la hepatitis B se sitúa entre un 0,2 y un 0,4 %. Con el estudio realizado, se ha analizado la presencia de infección activa en 2.000 pacientes, obteniendo una prevalencia muy superior, del 0,55 % para la hepatitis C y del 1 % para la hepatitis B —casi tres veces superior a la registrada en la población general—, siendo significativamente más alta en colectivos vulnerables.

El estudio también demuestra que la hepatitis C es más frecuente en hombres, con una prevalencia del 0,83 %, mientras que en mujeres es del 0,22 %, siendo superior entre los pacientes de entre 51 y 60 años (1,17 %). La prevalencia de la hepatitis B también es superior en hombres (1,22 % hombres frente a 0,77 % mujeres).

El estudio ha demostrado que un cribado de hepatitis B y C en los servicios de urgencias permite diagnosticar a pacientes que desconocen sufrir la infección, derivándolos a su especialista para el tratamiento con el objetivo de erradicar la infección por hepatitis B y C como problema de salud pública.

Cataluña dispone desde 2018 de Programas de Prevención y Control de la hepatitis C y de la Guía de cribado de la hepatitis C del Ministerio de Sanidad para el diagnóstico de personas en situaciones o exposiciones de riesgo, en las cuales la prevalencia es más elevada. En las comarcas de Girona también se ha trabajado en diferentes programas efectivos para diagnosticar a estos pacientes, como el Programa Girona 0 —liderado por la Dra. Carme López, jefa del servicio de Digestología de los hospitales Santa Caterina y Josep Trueta— para cribar a pacientes atendidos en los centros especializados de salud mental y en centros de atención y seguimiento a las drogodependencias, así como en centros de atención primaria.

Gracias a cribados como estos y logrando un diagnóstico precoz de la infección por VHC y VHB, se obtiene un gran beneficio, tanto desde el punto de vista del paciente como de la salud pública, enfocado a reducir el riesgo de contagio, romper la cadena de transmisión y disminuir las tasas de complicaciones y de mortalidad que todavía existen asociadas a este tipo de patologías.

 

Día Mundial contra la Hepatitis

El 28 de julio es el Día Mundial contra la Hepatitis, cuyo objetivo es concienciar sobre las hepatitis víricas, que inflaman el hígado y causan enfermedades hepáticas graves y cáncer de hígado.

La estrategia mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aprobada por todos los estados miembros, tiene como objetivo para el año 2030 reducir en un 90 % las nuevas infecciones por hepatitis B y C, reducir en un 65 % las defunciones por cirrosis y cáncer de hígado, diagnosticar al menos el 90 % de los casos de hepatitis B y C y tratar al menos al 80 % de las personas que padecen estas enfermedades.