En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, fijado el 10 de octubre por la Federación Mundial para la Salud Mental, la asociación Familia y Salud Mental de Girona y Comarcas, en representación del colectivo de personas que tienen un problema de salud mental, ha hecho entrega del manifiesto de la fiesta a los representantes de los servicios territoriales de Salud y Derechos Sociales e inclusión.
Por parte de las entidades que encabezan la campaña conmemorativa de la día, han asistido la presidenta de la Asociación Familia y Salud Mental, Dora Santamaria, el presidente del Institut d'Assistència Sanitaria (IAS), Martí Masferrer, el director de la Red de Salud Mental y Adicciones del IAS, Claudi Camps, los adjuntos a la dirección de Salud Mental de la institución, Margarita de Castro y Enrique Garcia, la directora de Fundación Driza, Nuria Martínez, y la directora técnica de Support-Girona, Glòria Cerrato.
Los representantes de los colectivo han estado Sandra Parals, Maria Cladera, Cintia Carmona, Javier Casado, Melisa Rueda y Montse Palomino. Ellos forman parte del proyecto apoyo entre iguales, una iniciativa con que se quiere promover el apoderamiento y la recuperación de personas con un trastorno mental grave mediante el modelo de Paciente Experto por la Experiencia, acreditado profesionalmente por el SEPE.
Todos ellos han puesto de relevo el apoyo entre iguales y han reivindicado una salud mental más humana, participativa y centrada en las personas, que reconozca el valor de la experiencia propia y garantice que las personas con problemas de salud mental sean escuchadas y puedan participar en las decisiones que afectan sus tratamientos y sus vidas. El texto reclama más recursos, tiempos, seguimiento y continuidad en la atención, así como una mayor prevención y educación emocional desde la infancia. También pone el foco en la necesidad de combatir el estigma y los prejuicios, respetar los derechos y la autonomía de las personas e incorporar las voces de quienes han vivido procesos de sufrimiento y recuperación, especialmente a través del apoyo entre iguales. El manifiesto defiende, en definitiva, servicios de salud mental más próximos, humanos y continuados, donde escuchar, respetar y garantizar derechos se traduzca en cambios reales.
Por parte de la Administración ha participado el delegado de Derechos Sociales e inclusión, David Álvarez, y el adjunto a la gerencia de Salud, Xavier Burjons. Han recogido las propuestas de las entidades y han puesto en valor la gran red de salud mental que hay a la demarcación de Girona, poniendo de relieve, sobre todo, la tarea de las entidades y la implicación del territorio para priorizar las personas y ponerlas en el centro. Han reconocido que el modelo gerundense es un modelo referente y que hace falta trabajando todavía más para resolver escollos como por ejemplo la burocracia que impide dar una respuesta más ágil en las personas y sus familiares.
Manifiesto “Experiencias vividas. Experiencias escuchadas: Voces reales, Cambios reales”
Hoy queremos hablar desde la experiencia. Desde el que hemos vivido, del que nos ha hecho daño, del que nos ha ayudado y del que hemos aprendido por el camino. Porque nuestra experiencia también es conocimiento y nuestra voz vale el mismo que cualquier otra.
Sentirnos escuchadas de verdad no es con solo que alguien sienta nuestras palabras. Es encontrar una persona dispuesta a escuchar, sin prisas, sin juzgar y con voluntad de comprender. Comprender el dolor es prevenir más dolor. No necesitamos pena; necesitamos comprensión, respeto y acompañamiento.
También necesitamos que se vea la persona que hay detrás del diagnóstico. Somos personas, no un trastorno ni un diagnóstico. No todo el que hacemos, sentimos o pensamos se tiene que atribuir a una enfermedad. Y cuando hablamos de tratamientos, también queremos que se tengan en cuenta la sobremedicació, los efectos secundarios y el impacto que pueden tener en nuestra vida.
Nuestra experiencia nos ha enseñado que los procesos de salud mental necesitan tiempo, paciencia, empatía y cura. También nos ha enseñado a valorar las pequeñas victorias. Hay días en que ducharse, salir de casa, preguntar ayuda o simplemente continuar adelante puede ser un gran éxito.
Pero la experiencia también nos ha enseñado que hay cosas que tienen que cambiar.
Cuando otras personas deciden sobre nuestra vida sin contar con nosotros, perdemos autonomía y confianza. Esto es especialmente grave en momentos de crisis o durante un ingreso. Necesitar más apoyo no significa dejar de tener capacidad para opinar, participar o decidir. Acompañar no es decidir por el otro.
Por eso, no volamos con solo que se nos escuche. Queremos participar y queremos que se respeten nuestros derechos.
Queremos servicios de salud mental con más tiempo, más seguimiento y más continuidad. Visitas en que haya espacio por habla del que nos pasa y no solo de la medicación. Profesionales que puedan conocer la persona, no solo el diagnóstico. Y una atención que tenga en cuenta qué necesita y que quiere cada persona.
Queremos participar en las decisiones sobre nuestros tratamientos, nuestros procesos y nuestras vidas. Y también queremos que las personas con experiencia propia puedan participar en el diseño y la mejora de los servicios de salud mental.
Queremos más prevención. La salud mental no puede empezar a trabajarse solo cuando el sufrimiento ya es muy intenso. Educación emocional, sensibilización y conocimiento sobre salud mental desde la infancia acontecen elementos clave para prevenir. Prevenir también es dar herramientas antes de que llegue la crisis.
Queremos también un cambio en la mirada de la sociedad. Todavía se habla mucho de salud mental, pero demasiado a menudo la aceptación desaparece cuando aparece el sufrimiento real. Necesitamos menos prejuicios, menos etiquetas y más comprensión. El estigma, todavía existe.
Y queremos que el apoyo entre iguales tenga más presencia. Una persona que ha vivido un proceso de sufrimiento y recuperación puede aportar una mirada diferente, reconocer las pequeñas victorias y transmitir esperanza. El Agente de Apoyo entre Iguales no sustituye los otros profesionales ni decide por la persona: acompaña, comparte herramientas, mujer a conocer derechos y ayuda a reforzar su propia voz.
Preguntamos cambios concretos: más recursos, más tiempos, más prevención, más participación y más respeto por nuestros derechos. Preguntamos servicios más próximos, humanos y continuados. Y pedimos que las personas con experiencia propia y los Agentes de Apoyo entre Iguales formen parte de esta transformación.
Porque los recursos que hoy reclamamos nosotros pueden ser los que tú o tu familia necesitáis mañana.
La salud mental no es cosa de unos cuántos. La salud es de todo el mundo. También la mental.
Por eso hoy no solo preguntamos ser escuchadas. Pedimos que escucharnos sirva para cambiar las cosas.
No somos un diagnóstico. Somos personas con voz, capacidad, derechos y futuro.
Por eso reivindicamos que las experiencias vividas sean escuchadas y tengan un papel real en las decisiones que nos afectan. Porque escuchar las voces reales es el primer paso para hacer posibles cambios reales.
Hoy somos nosotros. Mañana puedes ser tú.
La salud mental nos interpela a todos. Escuchar, respetar y garantizar derechos es responsabilidad de todo el mundo.